Historias y tradiciones de Veracruz
Las raíces negras de Veracruz
Miles de esclavos robados de África llegaron encadenados a Veracruz. Son antepasados invisibles de la nación mexicana. Este es un viaje en busca de sus huellas
Publicado: Jueves, 25 de Julio de 2013
Por: El País
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/ Veracruz, Ver.
.- Dos mujeres afrodescendentes en Mata Clara. Sobre ellas, retratos familiares.
Veracruz, Ver. Hay otro México profundo, que no es el México viejo, el del altiplano y el maíz, ni el bronco y violento de tiempos más recientes. Es el de la costa del Caribe, el de la caña y el café, el petróleo y el danzón, y tiene su epicentro en Veracruz, una ciudad cuyo solo nombre evoca un mar de historias. Encrucijada del comercio global en la época colonial, fue punto de entrada de los conquistadores españoles y puerto de llegada de miles de esclavos robados a África. Llegaron encadenados en las sentinas de los barcos negreros para trabajar en los ingenios del azúcar, las haciendas y las minas. Por su condición cautiva, ocupaban una posición social inferior a la del indio y se convirtieron en los antepasados invisibles de la nación mexicana. Pero la historia es terca, la toponimia no miente y los afromexicanos existen.

Repartidos en dispersas y pequeñas comunidades aisladas en varias regiones del país, sobre todo en el Estado de Veracruz y en la Costa Chica de Guerrero, olvidados por la historia oficial y víctimas aún de un racismo inconfesable, su mera presencia actual es una reivindicación de un pasado cultural y social que algunos antropólogos han bautizado como la tercera raíz, junto con la española y la india, del México moderno.

Zósima, una mujer negra de 80 años, está sentada a la sombra de la tarde junto a la puerta de su vivienda, una casa pintada de un rosa mexicano desvaído que contrasta con el verde de las cañas, los limoneros, los mangos y las plantas de piña que la rodean. Lleva viviendo toda la vida en Mata Clara, un pequeño pueblo a una hora en automóvil al este de Veracruz, y da la impresión de que desde hace mucho tiempo a solas consigo misma. No hay demasiado empleo y los jóvenes se marchan, muchos a Estados Unidos. Recuerda que su abuelo vino de la isla de La Martinica, cuando en el siglo XIX se importó mano de obra negra de las Antillas, y reconoce que sigue existiendo racismo. “Somos mexicanos de toda la vida, pero por el color de uno nos tratan peor. A mis nietos, cuando iban a la escuela, les ponían apodos”. Su yerno, un hombre fuerte y joven, susurra: “Hay racismo, poco, pero todavía hay. Se nota en las miradas de la gente”.

Don Primitivo, de 87 años, vive dos cuadras más abajo. Repantigado como un patriarca en un destartalado sillón, cuenta que trabajaba en un ingenio y que su familia vino de Cuba. Nietos de piel negra de todas las edades juegan en el porche de madera. Su yerno, de inconfundibles rasgos indios, espeta: “Aquí no hay negros”. Poco más tarde, a unos cuantos kilómetros, un taxista del vecino municipio de San Miguel querrá dejar las cosas claras: “Aquí lo que hay es pura gente normal”.


Dos mujeres afrodescendentes en Mata Clara. Sobre ellas, retratos familiares. / PEP COMPANYS
Mata Clara está al lado de Yanga, “el primer pueblo libre de América”, como dice un cartel a su entrada, por haber sido fundado en 1608 por un grupo de esclavos huidos o cimarrones liderados por el legendario Ñyanga, que, tras varios años de lucha por la libertad, logró que el virrey, el marqués de Cerralvo, legitimase definitivamente el asentamiento con el nombre de San Lorenzo de los Negros o San Lorenzo Cerralvo en 1630.

A partir de las últimas décadas del siglo XVI, los cimarrones se convirtieron en una amenaza para el tráfico de mercancías entre Veracruz y el centro de México, y se lanzaron varias expediciones de castigo contra ellos. Ñyanga y sus seguidores se internaron en territorio poco poblado y, tras años de escaramuzas, llegó la negociación. Nacería así el primer pueblo de negros libres de América con el compromiso de entregar a las autoridades a los esclavos huidos que buscaran protección entre ellos, algo que al parecer jamás cumplieron.

El pueblo, cercano a la villa de Córdoba, fundada en 1618 como una especie de frontera contra los cimarrones, cuenta actualmente con unos 5.000 habitantes, y en una de sus plazas se alza una escultura del coloso Ñyanga empuñando un machete. El padre jesuita Juan Laurencio, quien acompañó a los españoles en sus batidas contra los cimarrones, lo describió así: “Yanga era un negro de cuerpo gentil, Bran de nación [procedente de lo que hoy es Ghana] y de quien se decía que si no lo cautivaran fuera rey en su tierra…”.

“Hubiera sido un Martin Luther King en nuestros días”, asegura Bob Hayes, uno de tantos gringos viejos –el pionero del rock and roll Bill Haley vivió aquí unos años– asentados en Veracruz. En el café de La Merced, lugar de encuentro de buenos aficionados al béisbol y que él ha convertido en su oficina, Hayes desayuna mientras una banda interpreta el son mandinga. Hayes, un afroamericano de más de 70 años, que dice haber trabajado durante 15 para el primer alcalde negro de Los Ángeles, Tom Bradley (1973-1993), lleva desde el año 2000 viviendo en esta ciudad y ha escrito varios libros sobre Yanga y la esclavitud. Sus opiniones son tajantes, influidas por la lucha por los derechos civiles y contra la segregación racial en Estados Unidos: “México es un país racista. Dicen que no hay discriminación porque niegan que haya negros y los negros creen que son morenos. Están estigmatizados, pero no tienen orgullo”.

La historiadora Adriana Naveda Chávez-Hita, del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana y especialista en la población negra de México, explica las verdaderas circunstancias de esta migración forzada y su evolución: “Actualmente solo queda el fenotipo porque son más mexicanos que el mole. Gonzalo Aguirre Beltrán, el padre de la antropología mexicana, calculó que llegaron unos 250.000 esclavos –equivalente al número de españoles asentados en México durante los tres siglos de dominación colonial–, aunque algunos autores modernos elevan esa cifra hasta casi los 400.000 por el contrabando. La mayoría llegó a finales del siglo XVI y principios del XVII, y fueron tan pocos porque la población indígena era muy numerosa”. Sin embargo, añade, “en el caso del puerto de Veracruz eran el primer grupo racial por delante de blancos e indios”. Muchos vivían extramuros de la ciudad en barrios como el de La Huaca, que aún hoy se conserva, con sus casas de madera pintadas de colores y construidas originalmente, según la leyenda, con los tablones recogidos de los naufragios.

Los esclavos traídos por los mercaderes de carne humana, principalmente portugueses, ingleses y holandeses, desembarcaban en San Juan de Ulúa, un islote a menos de un kilómetro de la costa sobre el que los españoles levantaron en 1535 una formidable fortaleza, desde donde eran distribuidos a toda Nueva España. El fuerte, cuyo tamaño da idea del intenso tráfico comercial de la época virreinal, es parte también de la historia del México independiente. Aquí estuvo preso el presidente Benito Juárez; desde aquí dirigió y aquí fusiló Venustiano Carranza durante la revolución mexicana, y en sus mazmorras penaron un bandido de leyenda, Chucho el Roto, y la mítica mulata de Córdoba, famosa por su belleza y acusada de brujería.

San Juan de Ulúa está actualmente asediado por el crecimiento del puerto de Veracruz, pero no cuesta mucho imaginar el pánico y el dolor de aquellos africanos llevados a tierra extraña para ser vendidos. Un hombre de entre 20 y 50 años valía entre 300 y 400 pesos, dependiendo de su oficio; las mujeres jóvenes, un poco menos; los niños, entre 100 y 150; los bebés, unos 70, y enfermos y ancianos, 25, a precios de 1758, según el registro de una hacienda. Pero no solo los compraban los hacendados. Maestros barberos, boticarios, alcaldes, notarios del Santo Oficio, clérigos, militares, escribanos y viudas también poseían esclavos, incluso se entregaban como dote o se donaban a conventos.

A los descendientes de indio y negra se los denominaba pardos; a los de español y negra, morenos
Su único equipaje era su memoria, y a la aculturación de la esclavitud se sumó un proceso acelerado de mestizaje que enseguida desafió la capacidad racional del burócrata más perfeccionista. Andando el tiempo, a las tres castas originales de españoles, indios y negros se fueron añadiendo las clasificaciones de castizo, mestizo, mulato, zambaigo (hijo de negro e india), mestindio, lobo, coyote, jarocho, cambujo, chino jarocho, chamiso, albarazado, gíbaro, barcino, cuatralbo… hasta llegar a recurrir, en una “evidente muestra de desesperación” del funcionario, como escribe Aguirre Beltrán, a expresiones como las de “torna atrás”, “tente en el aire”, “ahí te estás” y “no te entiendo” para nombrar a las mezclas que ofrecían mayor complicación.

Esta mezcla de todos contra todos sería una característica de Nueva España, donde la infamia de la esclavitud no tendría nada que ver con la de las plantaciones de las islas del Caribe, Brasil o Estados Unidos. En el magma de la sociedad colonial, la diáspora africana no formó una comunidad uniforme y distintiva. Los afromexicanos fueron una fuerza de trabajo móvil trasladable allí donde la población indígena no existía o había descendido drásticamente. “El impulso hacia la libertad favorecía el mestizaje y para sobrevivir los negros tenían que españolizarse”, defiende el historiador mexicano Antonio García de León, quien defiende en su historia de Veracruz, Tierra adentro, mar en fuera, que su integración fue mucho más exitosa que en otros países.

A mediados del siglo XVII, la mayoría de negros y mulatos serían libres, y un siglo más tarde, cuando la esclavitud se desmoronaba por no ser ya rentable, las denominaciones más comunes eran las de pardo –descendiente de indio y negra– y la de moreno para referirse a cualquier mezcla entre español y negra. Un ejemplo de estas generalizaciones, dice la doctora Naveda, fueron las Milicias de Pardos y Morenos Libres, que en diversas ocasiones acudieron a la defensa de Veracruz frente a invasores extranjeros. Esta sociedad abigarrada, pluriétnica y multicultural, que ha dado lugar en Veracruz a una cultura mestiza, jarocha, pervive en la toponimia con decenas de nombres como Mocambo y Mandinga. Cerca del cerro Congo se encuentra Coyolillo, aldea o congregación de “raza afromestiza”, como dice un cartelón a su entrada, situado a unos 40 kilómetros de Xalapa, la capital del Estado. A través de una carretera sinuosa y un paisaje feraz con plantaciones de chayote, maíz, frijol, jitomate y tabaco se asciende hasta este pueblo fundado en el siglo XVII por esclavos liberados probablemente de la hacienda San Miguel de Almolonga.


El escritor y periodista estadounidense Bob Hayes en el café de La Merced en Veracruz. / PEP COMPANYS
Sus habitantes, en su mayoría ancianos y niños –muchos jóvenes se han ido a la capital o se han marchado a Estados Unidos–, solo recuerdan hoy que sus antepasados trabajaban jornadas extenuantes y que recibían castigos corporales. Salvo cuando llegan los días grandes del carnaval, con más de 140 años de historia y al que acuden muchos visitantes africanos, su memoria se ha ido desvaneciendo como las gotas de lluvia.

La independencia y la guerra a partir de 1810, así como la crisis del azúcar de esos años, fueron el último empujón, como dice el historiador Juan Ortiz Escamilla, “para la homogeneización de la sociedad”. “Todas las castas votaron en las elecciones del Ayuntamiento de México en noviembre de 1812, y en 1829 un decreto nacional prohibía la esclavitud”. Un siglo más tarde, con la llegada de la revolución mexicana y su exaltación de lo indio, la existencia del negro y su contribución a la cultura de este país serían borradas de la historia oficial.

Aún hoy día, su color de piel, como la marca de un desarraigo eterno, le convierte a veces en un intruso al que se confunde con un centroamericano si camina por las calles de la capital, o al que los agentes de migración de Estados Unidos separan en la frontera de la fila de los indocumentados mexicanos por creerle un compatriota.
INAUGURA POLICÍA FEDERAL EL PRIMER LABORATORIO CIENTÍFICO EN VERACRUZ

A través de un comunicado, la Policía Federal informó que se inauguró en Veracruz, un Laboratorio de la División Científica Región Sureste, que sería el primero en el Estado. Este espacio tendrá la facultad de apoyar en la búsqueda de desaparecidos y la identificación de personas. La Comisión Nacional de Seguridad, a través del Comisionado General de la Policía Federal, Mtro. Manelich Castilla Craviotto, encabezó la ceremonia de inauguración del Primer Laboratorio de la División Científica Región Sureste, en las instalaciones de la Coordinación Estatal de Veracruz. Este primer laboratorio atenderá de manera primordial la búsqueda de personas no localizadas, la identificación de personas a través de métodos biométricos, la generación de herramientas tecnológicas para la investigación científica y operación policial, además del monitoreo de la red pública de internet para identificar conductas delictivas.
OPERADOR FINANCIERO DE DUARTE AFIRMA QUE KARIME MACÍAS SÍ PARTICIPÓ EN ACTOS DE CORRUPCIÓN

El supuesto contador de Javier Duarte, José Juan Janeiro Rodríguez, detenido en España y de quien se asegura ser el operador financiero del ex gobernador fue el encargado de realizar pagos en diversas actividades de inversión así como su prestanombres. En una declaración realizada ante las autoridades españolas, Janeiro declaró que Karime Macías obtuvo recursos del gobierno de Veracruz, los cuales utilizó para su beneficio personal. Con todo lo que envuelve el caso, poco a poco más detalles han sido señalados. Uno de los que más ha llamado la atención, es el hecho de que durante la administración de Duarte, pese a la falta de obra pública, las pocas que se realizaron la mayoría llevan el nombre de él, su esposa o su padre. La búsqueda de más cómplices de Duarte continua y se ha extendido a nivel internacional, esto con la finalidad de capturar a los cuatro implicados restantes de los nueve colaboradores que inicialmente se les giró orden de aprehensión.
ALCALDE DE VERACRUZ DESLINDA A DUARTE DE CONCESIÓN DEL AGUA A ODEBRECHT

El alcalde de Veracruz, Ramón Poo Gil, aseguró que el exgobernador Javier Duarte de Ochoa no tuvo nada que ver en la concesión otorgada al Grupo MAS. Afirmó que él participó desde un principio en las pláticas para la licitación con la que se entregaría el manejo del agua potable de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín. Asimismo, explicó que las denuncias de corrupción que pesan sobre Odebrecht en Brasil y otros países hacen referencia a la parte de la empresa dedicada a la construcción, sin embargo, la parte que se instaló en Veracruz y lleva el manejo del agua en la ciudad y el municipio de Medellín es Odebretch Ambiental y, aseguró, es una empresa distinta.
CAE BANDA DE SECUESTRADORES QUE OPERABA EN EDOMEX Y VERACRUZ

Agentes de la Policía Federal, adscritos a la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) y de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), de la Procuraduría General de la República (PGR) desarticularon una banda de secuestradores que operaba en Veracruz y el Estado de México y liberaron a un menor de edad que fue plagiado el pasado 17 de marzo. Trabajos de investigación y rastreo de secuestros permitieron a los agentes federales ubicar una casa de seguridad en Tepetlaxtoc, Estado de México, donde los secuestradores, dos hombres y una mujer, tenían en cautiverio a una víctima menor de edad por la que exigían un millón de dólares y a quien habían amenazado con mutilar. La madrugada de este miércoles se llevó a cabo el operativo en el que se rescató a la víctima en buen estado de salud.
INSTALAN COMITÉ PROMOTOR DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN VERACRUZ

El Consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), José Roberto Ruiz Saldaña, tomó protesta a los miembros del Comité Promotor de la Cultura Cívica y la Participación Ciudadana en el marco de las actividades del proceso electoral para renovar 212 ayuntamientos en el estado. Ruiz Saldaña exhortó a elevar la calidad en la competencia electoral a través del llamado a los ciudadanos para sensibilizar que su voto debe ser libre y razonado, además de que formen parte de los asuntos públicos. En un comunicado, el Organismo Público Local Electoral (OPLE) señaló que el papel de dicho comité es realizar un proceso de culturización para incidir en la promoción de la cultura cívica y participación ciudadana aun después de las elecciones.
JAVIER DUARTE SERÁ JUZGADO EN MÉXICO, GARANTIZA PGR

El subprocurador Jurídico de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán, garantizó que Javier Duarte de Ochoa será juzgado en México, por lo que en breve se hará la solicitud formal de extracción y su regreso a México dependerá de "si él se va allanar a la solicitud formal de extradición o va a continuar con todo el proceso en Guatemala". En entrevista para el programa "En los Tiempos de la Radio", aseveró que ahora, la PGR irá por los recursos que Javier Duarte de Ochoa se llevó de Veracruz, así como en contra de la comisión de cualquier delito y de su red de cómplices, prestanombres, y de empresas fantasmas. Dijo que procederán en contra de todas las personas en donde se identifique la comisión de algún delito y si estas estuvieran en el extranjero "no tengan duda que se iniciarán los trámites de extradición para que se enfrenten a la justicia de México".
DIPUTADO TAREK ABDALÁ ORQUESTÓ UN FRAUDE DE 220 MDP, ACUSAN

El exsecretario de Finanzas y Planeación de Veracruz en el sexenio de Javier Duarte, Mauricio Audirac Murillo, responsabilizó al diputado federal priista Tarek Abdalá Saad, de orquestar un fraude por 220 millones de pesos desde la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV). Audirac señaló también de forma directa al exsubsecretario de Egresos de la Secretaría de Finanzas, Carlos Aguirre Morales, como otro de los responsables de ese desvío de recursos En la audiencia de imputación de delitos a la que asistió en la Sala de Juicios Orales esta tarde, el exservidor público señaló que fue entre septiembre y noviembre de 2014 cuando ocurrieron los hechos. Tarek Abdalá es además señalado por la Fiscalía General del Estado (FGE) como uno de los responsables del desvío de 2 mil 300 millones de pesos entre el 28 de noviembre y el 16 de diciembre del año 2014, cuando se hicieron 21 movimientos financieros por SPEI a través de cuentas de Grupo Financiero Banorte del Seguro Popular de ese estado, hasta cuentas que administró el diputado federal.
POLICÍA MILITAR INICIA OPERACIONES EN VERACRUZ CON 400 ELEMENTOS

Luego de la petición de apoyo del gobierno estatal, 400 elementos de la Policía Militar arribaron a Veracruz para reforzar las tareas de seguridad en el centro y norte de la entidad. El gobernador, solicitó al gobierno federal el envío de fuerzas a la entidad ante el incremento de delitos relacionados con la delincuencia organizada. En las últimas semanas las ejecuciones han escalado en Veracruz. Desde enero, tres elementos de la Secretaría de Marina fueron privados de su libertad y hasta la fecha siguen desaparecidos. Apenas en marzo, efectivos de la Gendarmería se sumaron a las labores de seguridad en el estado.
NOTIFICAN A MAURICIO AUDIRAC SOBRE NUEVOS DELITOS EN SU CONTRA

El ex secretario de Finanzas y Planeación, Mauricio Audirac Murillo, nuevamente entró a audiencia en la sala de juicios orales para ser notificado de los delitos que se le imputan de tráfico de influencias, abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal y desvío de recursos por 3 mil 300 millones de pesos. En esta ocasión fue trasladado esposado del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Pacho Viejo a la Sala de juicios orales, no como en la audiencia de vinculación, cuando incluso los custodios taparon su rostro. El ex servidor público es imputado por el delito de coalición en agravio del servicio público, al haber instruido el desvío de 2 mil 300 millones de pesos que estaban destinados a los programas Aportación Solidaria, Seguro Popular y Oportunidades.
DENUNCIARÁ ORFIS A COATEPEC Y COSAMALOAPAN POR DESVÍOS

Funcionarios de los ayuntamientos de Coatepec y Cosamaloapan serán denunciados ante la Fiscalía General del Estado porque no lograron solventar las observaciones a la cuenta pública 2015 por un monto total de 15.5 millones de pesos, informó Oscar Ocampo Acosta, director jurídico del Órgano de Fiscalización Superior. Al ayuntamiento de Coatepec ya se le hizo la notificación oficial al abogado del mismo puesto que el alcalde, Ricardo Palacios, solicitó al ORFIS que se hiciera de esa forma por lo que se actuó en consecuencia.
 
 
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